Candidato con mucho pasado.
A nueve años de la caída de De la Rúa, Eduardo Duhalde lanzó su aspiración presidencial con marketing “pacificador” y aires místicos.
Por Andrés Fidanza
Por Andrés Fidanza
Una monja de manos y pies sangrantes le avisó que era el elegido y Eduardo Duhalde se lo creyó. “La Virgen dice que usted tendrá que evitar una guerra”, le comunicó, además, la monjita sufriente, a la que le afloraban en el cuerpo los estigmas de la crucifixión. Duhalde dio por válida la performance mística y se guardó la imagen de la Virgen de Luján que le ofrendó la religiosa católica. La instaló en el escritorio de su despacho de presidente, su último y más recordado trabajo público. Desde ahí, la Virgen lo acompañó en las buenas y en las malas de la gestión: en el fin de la convertibilidad y en la pesificación de las grandes deudas privadas, en la restauración de la autoridad política y en el asesinato premeditado de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán. A nueve años de la caída de Fernando de la Rúa y de los casi 40 desocupados muertos de 2001, Duhalde renovó su ambición presidencial. Para el acto de lanzamiento llevó a la Virgen de Luján hasta el atril de Costa Salguero; advirtió sobre las plagas de la violencia, del desorden y de la toma de tierras; clamó por la paz, “¡la pazzzz!”, y agitó sus brazos cortos de predicador.
“Sabemos y podemos”, promete, en celeste y blanco, el eslogan de campaña de Duhalde, de 69 años, abogado, ajedrecista, ex cajero del Banco Provincia, empresario inmobiliario, pescador de tiburones y conservador en lo moral. Una nueva alusión a su remanido estatus de “piloto de tormentas”, el principal capital simbólico de Duhalde. La gráfica del afiche es menos directa pero más ambiciosa y sanmartiniana. Su cara morocha, algo difuminada, mira el cielo o el futuro, al lado de una bandera argentina, sobre un perfil rojizo de la Cordillera de los Andes. Así, iluminados por el sol, los picos de las montañas parecen llamaradas. Un fuego anárquico y callejero que, según la rejuvenecida misión duhaldista, le tocará apagar a este bombero peronista en 2011, a diez años de la crisis de 2001.
“En el peor momento de los Kirchner, entre octubre de 2009 y enero de 2010, Duhalde llegó a su techo: un 10 por ciento de intención de voto”, dice a Newsweek Enrique Zuleta Puceiro, el director de la consultora OPSM (Opinión Pública y Servicios de Mercado). Según su encuesta más reciente, Duhalde mide un 5,8%, debajo del 6,2% de Julio Cobos, del 15,5% de Mauricio Macri, del 18, 1% de Ricardo Alfonsín y a años luz del 33,9% de Cristina Kirchner.
La imagen electoral de Duhalde crece ante escenarios de caos, reales o sugeridos. Duhalde lo sabe y aprovecha cada grieta, cada conflicto social dentro del ciclo económico de crecimiento a tasas chinas. En las últimas semanas, galopó sobre el encadenado de tomas y asentamientos —televisados en vivo y en directo— en espacios públicos de Capital y el Conurbano.
“El país está muy mal y hay que orrrr-de-narrr-lo”, silabeó, ante Newsweek y con tono marcial, la senadora Hilda “Chiche” Duhalde. En el galpón de Costa Salguero, “Chiche” se sentó en la primera fila de las sillas de plástico blanco. Aplaudió a su marido y le regaló una sonrisa plastificada cuando Duhalde, al final del discurso, cerró con un “muchas gracias, Chiche”. Por lo afectuoso, un gesto inusual dentro de la pareja política y matrimonial que, hace más de 40 años, se gestó en una pileta del gremio ceramista, en Alejandro Korn.
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3 comentarios:
Yo justo estaba parando en un apartamento en buenos aires, de vacaciones, cuando fue la presentación de este señor. Lo vi por tele yo, la verdad me aprecio interesante. Ojala que el que salga electo, haga algo bueno por este increíble país!!!
Eduardo Duhalde es la única esperanza contra toda espera, de que la Nación Argentina - y su preambulo Constituciona,no desaparescan en el caos,la violencia y la anarquía.OSCAR PORTELA
Recordemos que Duhalde llego al país en el 2002 y cuando le entrego el mando a N.K el país habia mejorado bastante solo en un año,Duhalde mejoró la economía,no hubo secuestros,menos hechos de inseguridad y más ilusion a los Argentinos,luego llego N.K y egaño a todos luego vino su mujer CFK y peor,Julio Cleto los cagó y.... bue
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