sábado, 15 de marzo de 2014

ENSAYO SOBRE REFRANES: "DEL DICHO AL HECHO..."

REEDICION DE LA PUBLICACION REALIZADA EN ESTE BLOG EL 14-12-2008
ENSAYO SOBRE REFRANES: "DEL DICHO AL HECHO..."
Auor: Rubén Luis Castejón
DECLARADO DE INTERES CULTURAL POR LA MUNICIPALIDAD DE SAN MIGUEL EN EL AÑO 2003
___________________________________
DEDICATORIA:
A todos mis afectos:
Les dedico estas breves líneas y les agradezco la paciencia que me han tenido por haberme escuchado hablar con y de refranes por mucho tiempo.
Sintetizo esta dedicatoria con un refrán destinado a los hijos de mis hermanas: “A quien Dios no le da hijos, el diablo le da sobrinos”.
Gracias a todos (sobrinos inclusive).
Rubén

PROLOGO
Que verdades encierran los dichos populares? ¿Cuales son sus requisitos? ¿Cual es la base de su fundamento? ¿Quien los genera? ¿Para que sirven? ¿Por que algunos se contradicen? Estas son solo algunas de las preguntas que impulsaron este ensayo sobre las frases refraneras. Al encarar la cuestión se trato de dar una respuesta lógica a cada planteo, a su vez se trato de ejemplificar cada conclusión con los propios dichos populares, para de esa manera realizar una ilustración del tema lo mas practica y acabada posible. ¿Se habrán cumplido los objetivos? O alguien podrá decir -haciendo uso del saber popular- “No aclares que oscurece”, reservando mi contestación a quien sostenga esto al momento de dar los ejemplos de los contradichos.
No se pretende darle carácter de verdades absolutas a ninguna de la afirmaciones aquí vertidas, solo se trata de explicar estas apasionantes manifestaciones de la cultura popular.
Pretensiones al margen, los objetivos del ensayo se habrán cumplido holgadamente si cada lector trata de generar sus propios ejemplos a las cuestiones planteadas, aunque estos se contrapongan a mi visión del tema y den por tierra con muchos de mis conceptos.

Rubén Luis Castejón


CAPITULO I
DE LOS DICHOS POPULARES Y SUS CONTRADICHOS

INTRODUCCIÓN
Los Dichos Populares son tan antiguos como el mundo mismo, a fin de graficar lo dicho basta con recordar que las palabras de Jesús en defensa de la prostituta “Quien este libre de pecados que arroje la primera piedra” fueron adoptadas desde entonces por el saber popular para ser utilizadas de manera proverbial.
Por toda la tierra se extienden las frases refraneras, tanto desde el oriente como hasta el occidente, como del norte al sur de nuestro planeta la sabiduría popular ha reflejado en frases cortas y sentenciosas casi la totalidad de las vivencias cotidianas.
La cultura argentina no ha sido ajena a esta singular forma de expresión y ha desarrollado la mas variada y amplia gama de dichos del tipo refrán, muchos de ellos -o la gran mayoría- impregnados del sentir de la gente de campo. Imagen que ha sido fielmente reflejada y perpetuada en el Martín Fierro de José Hernández (versos a los que se acude con importante frecuencia durante todo el desarrollo de este ensayo).
El objetivo de estas breves líneas es definir y explicar dentro de un marco lógico todo lo relacionado con este tipo de dichos populares desde su creación y hasta su finalidad.

DEFINICIÓN
Al dicho popular se lo puede llamar de diferentes maneras ,así: refrán, proverbio o adagio tienen una definición en común, todas son frases breves de uso popular que contienen máximas sentenciosas que transmiten experiencia con un fin de enseñanza. De la presente definición surgen los tres requisitos esenciales de los dichos Populares del tipo refrán.

REQUISITOS ESENCIALES
1. REQUISITO ESENCIAL DE FORMA: FRASE BREVE: La brevedad de la frase brinda contundencia a la afirmación de la máxima sentenciosa, nótese que la mayoría de los dichos populares cuentan con menos de una decena de palabras; si se extienden en frases explicativas se desvirtúan y no podrán ser considerados como un refrán, un proverbio o un adagio, los relatos extensos serán cuentos, fábulas, leyendas u otros, pero nunca serán refranes. La sabiduría Popular ha sabido defender el requisito de síntesis al decir: “Lo bueno y breve, dos veces bueno.”, también se expresa “A buen entendedor pocas palabras” por lo manifestado resulta inimaginable un refrán que comience diciendo Había una vez...inicio típico de un relato que tiende a la abundancia de palabras y a la explicación detallada del tema a tratar, cosa que como se a afirmado no es propio de las frases refraneras

2. REQUISITO ESENCIAL DE USO: USO POPULAR: La masificación de su uso es otro de los requisitos esenciales para que un dicho sea considerado refrán, dado que si una frase es de uso privativo de una persona o un grupo de personas la misma no llegara a calificarse -por cuestiones de uso- como refrán, proverbio o adagio y solo será una expresión de uso personal de quien la utilice, o un código de comunicación privativo del grupo que lo utiliza.

3. REQUISITO ESENCIAL DE CONTENIDO: CONTIENE MÁXIMAS SENTENCIO-SAS QUE TRANSMITEN EXPERIENCIA CON UN FIN DE ENSEÑANZA: Es decir que todo dicho popular contiene conclusiones contundentes basadas en la rutina cotidiana, en la experiencia de vida, y su finalidad es la enseñanza, la educación, por transmisión de esa experiencia vivencial de quien la expresa. Es común que quien invoca los dichos sentenciosos de un refrán lo haga jactándose de conocer en forma previa los resultados en que ha derivado una situación
determinada.

CONCLUSIONES
En conclusión , los tres requisitos esenciales de los refranes se deberán cumplir
indefectiblemente para que un dicho pueda ser considerado refrán, la falta de uno de ellos (o su desvirtuación) sellara la suerte de una frase que parecerá refranera pero que en realidad no lo es. A fin de darle forma a lo sostenido, valga la siguiente ilustración: algunos sectores han pretendido introducir a nuestra cultura los proverbios chinos, pero estas frases breves y sentenciosas no lograron sortear el requisito de uso, no encontraron eco popular, motivando que estos dichos se acepten en lo excepcional y anecdótico pero no fueron aceptadas como de “uso propio” por la cultura argentina , es mas la frase ”Son cuentos chinos” nace -en parte- como respuesta a lo poco creíble de algunos de esos proverbios, que al adolecer -por desvirtuación- de un requisito esencial -el de uso- no es posible considerarlos -en nuestra tierra- como refranes. Es muy probable que el mismo resultado obtenga quien pretenda imponer el saber popular argentino en China, así será escuchado quien en Pekín diga “Calavera no chilla” pero es casi imposible que este frase pase a formar parte de los proverbios chinos por adopción, ya que el mismo encierra una idiosincrasia popular ajena a la cultura del pueblo chino.
Sintetizando, los requisitos enumerados son esenciales, es decir que la falta de alguno de ellos o su desvirtuación, por mas leve que parezca, impedirán a un dicho acceder a la categoría de refrán.

ORIGEN DEL CONTRADICHO
Prosiguiendo con el ensayo podemos afirmar que el dicho popular se genera por la observancia de la reiteración de los hechos y se transmite por cualquier tipo de comunicación -habitualmente de boca a boca y de generación en generación-, de esta manera se utilizan frases contundentes del mas variado origen, las mismas pueden haber tenido nacimiento en el terreno político, en la literatura, en la religión o por cualquier otra fuente y hasta en el anonimato (como habitualmente se generan la gran mayoría de los dichos populares ), y cuando las frases (que -reiterando- deben ser breves y sentenciosas) logran acceder al uso popular se convierten en refranes, proverbios o adagios y se las traslada a situaciones diversas, algunas contradictorias entre si, que por tal motivo las desvirtúan de su concepción original y dan como resultado el nacimiento de los “contradichos”.

DEFINICIÓN DE CONTRADICHO
Por todo lo sostenido hasta este momento es posible definir al contradicho como la fra-se breve de uso popular y sentenciosa que refuta en forma contundente las conclusiones de un dicho popular preexistente, y esta pre-existencia agrega a los contradichos el cuarto requisito esencial que requiere su especie, tema que será tratado durante el desarrollo del presente ensayo.
Cuando un dicho falla o refleja en forma parcial una realidad nace un contradicho, pero al nacer este ultimo no muere el primero porque cuando el contradicho falla no nace un contra-contradicho sino que se aplica el dicho preexistente (que no fue derogado sino contradecido), es decir que ambos coexisten con plena vigencia y reflejan una misma realidad con resultados diametralmente opuestos.
La explicación de esta cohabitación de vigencia simultánea y contradictoria de los dichos populares y sus correspondientes contradichos es uno de los principales motivos que impulsaron el desarrollo del presente ensayo.


CAPITULO II
EL DICHO POPULAR COMO CONOCIMIENTO EMPÍRICO

LA VERDAD SUBJETIVA
Sin pretender generar debate filosófico alguno voy a partir de la base que el dicho popular se fundamenta en el conocimiento empírico, es decir en aquello que se conoce por la reiteración sistemática de los hechos, de la rutina cotidiana y de la experiencia de vida formada a raíz de dicha reiteración. oponiendo estos conocimientos a los científicos, que son aquellos que se desarrollan por inducción o deducción y dan como resultado una conclusión lógica; por consiguiente el contenido de los dichos populares esta sujeto a la subjetividad de las vivencias de quien lo expresa y dice “su verdad”, que puede ser contraria a “la verdad” de otras personas. De estas verdades parciales surgen tanto los dichos populares como sus contradichos. A fin de graficar lo manifestado, en cuanto a como se contraponen las verdades subjetivas, valga el siguiente ejemplo: Un chileno y un argentino discuten entre si y no logran ponerse de acuerdo, el argentino sostiene: “El sol sale del lado del mar y se esconde por la cordillera de Los Andes”, afirmación que el chileno refuta categóricamente al decir: “Usted esta equivocado: el sol sale del lado de la cordillera de Los Andes y se esconde por el lado del mar”. ¿Quien tiene razón? ¿Cual es la verdad?, los dos tienen razón y cada uno de ellos dijo “su verdad” basada en la experiencia de la reiteración del hecho, en la rutina cotidiana, en el conocimiento empírico; entonces ¿De donde surge la contradicción?, la contradicción surge de los diferentes puntos de vista que han tenido cada uno de ellos, y de pretender mantener un debate donde ambos solo veían “su verdad”, que si bien era verdadera era totalmente parcializada. La discusión no se hubiese generado si alguno de los dos hubiera generado si uno de los dos hubiese sostenido: El sol sale por el ESTE y se esconde por el OESTE. (Verdad objetiva).
En lógica un razonamiento deductivo es aquel que va de lo GENERAL a lo PARTICULAR, se denomina silogismo a la deducción a partir de una premisa mayor y reduciendo su contenido a otras premisas menores, de esta manera al aplicar correctamente el método deductivo nos permite concluir con un razonamiento lógico.
Entonces desde estos principios lógicos ¿Cual fue el error del chileno y del argentino?
En que ambos partían de premisas menores dándole un rango mayor al que en realidad tenían.
Estas situaciones equivocas no solo generan la diferencias antagónicas de los dichos
populares, ya que -sin dudas- descubrir la Verdad-verdadera y absoluta es un dilema sin solución también para la metodología lógica. Nombramos al silogismo como un razonamiento deductivo lógico, pero es necesario recordar que desde el pensamiento griego se generaron algunas cuestiones encontradas originándose -por ejemplo- los sofismas (razonamiento con conclusiones falaces o erróneas) como silogismos desvirtuados. Entonces si hasta los grandes pensadores de la humanidad se han contradecido, no hay motivo para cuestionar las diferencias del saber popular. El presente ensayo no cuestiona la validez de ningún dicho popular solo se trata de explicar las causas que generan las situaciones encontradas.

LA FALSEDAD-VERDADERA
Hasta aquí hemos visto que todo “depende con el cristal que se miren” las cosas y se argumento sobre como los diferentes puntos de vista generan la existencia de la verdad subjetiva en contraposición de la verdad objetiva a partir de allí se trato la verdad-verdadera y absoluta; pero es necesario agregar a estas “verdades” el concepto de falsedad-verdadera que son todas aquellas verdades que a sabiendas de su parcialidad la sociedad las toma como absolutamente verdaderas, por simple deducción es posible afirmar que esta nueva “verdad” deforma aun mas la visión a través del cristal con que se mira. Con el fin de ilustrar lo dicho podemos recurrir a muchos ejemplos, pero que mejor que recurrir a uno cotidiano de falsedad-verdadera, tan cotidiano como el día mismo. El día es el periodo de tiempo que la tierra tarda en girar sobre su propio eje, y esta mundialmente aceptado como verdad absoluta que ese tiempo de giro es de 24 hs., cuando la realidad del propio sistema horario creado por el hombre indica que esto no es del todo cierto ya que tarda unos cuantos segundos mas que lo reconocido. Pero el hombre, ya sea por comodidad, por or-ganización o por optimizacion, redondeo el día en 24 hs., y la pequeña diferencia de tiempo se va acumulando (de manera resi-dual) hasta formar cada cuatro años uno con el día 29 de febrero (conocido como año bisiesto). Lógicamente esta fantasía de pensar que en uno de cada cuatro años la tierra tarda 366 días el girar en rededor del sol es una solución inmediata para evitar que dentro de dos años la noche no sea día, pero esto genera -inevitablemente- que en muy poco tiempo el mes de enero deje en realidad de serlo y mas increíble aun que dentro de un plazo mayor los argentinos sentiremos frío en enero (esto si se mantuviese una constante climática ajena a las influencias del agujero de la capa de ozono, al recalentamiento de los polos, la elevación de las aguas, etc.), pero para evitar todo esto el hombre nuevamente adapto los tiempos de la tierra a su reloj y a sus calendarios. Ahora acéptese esta pregunta desde a ignorancia: ¿No es mejor que el reloj del hombre se adapte a los tiempo de la tierra?
En síntesis, a las distintas verdades hay que agregarle este nuevo concepto de falsedades-verdaderas -que existen en demasía- que hacen aun mas complicada la visión objetiva sobre la realidad que nos rodea.


CAPITULO III
LOS DICHOS POPULARES COMO REFLEJO DE VIVEN-CIAS PARTICULARES

LOS DICHOS CONTRADICTORIOS
Siguiendo con lo hasta aquí desarrollado se afirmo precedentemente que situaciones idénticas o similares dan resultados diametralmente opuestos según el punto de vista de quien las experimente, entonces es totalmente comprensible que los dichos populares reflejen tanto una resolución como la otra, a fin de sintetizar lo manifestado valga aquella frase popular (que no es considerada refrán porque no respeta el requisito esencial de forma y de esa manera se excede en palabras, todas ellas necesarias) que dice: “El optimista es e l que ve la botella medio llena y el pesimista es el que ve la botella medio vacía” (ambos observaban la misma botella que contenía exactamente la mitad del liquido que su capacidad permitía). Pero esta visión particular no genera dichos y contradichos populares solo genera diversos dichos populares con resultados contrarios entre ellos debido a que reflejan “distinta verdades”, es decir cada “verdad” sentara su frase y al compararlos estos serán “dichos contradictorios” pero no necesariamente los mismos pueden ser considerados como dichos y contradichos populares.

EJEMPLO
Imaginemos a una persona que con sus escasos ahorros va a buscar fortuna -y así
cambiar su suerte- en algún lugar de juegos de azar, imaginemos que esa persona gano y que posteriormente se encuentra con un grupo de amigos, entonces en plena conversación y haciendo gala de su buena suerte el afortunado dice“El que no a-puesta no gana”. Ahora imaginemos la situación inversa, es decir que la persona pierde todo su dinero, seguramente en rueda de amigos alguien le hará el siguiente comentario“El que apuesta por necesidad, pierde por obliga-ción” y otro pensara “La mejor lotería es un buena economía” .Es decir que tanto un resultado como el otro han sido “previstos” por el saber popular y reflejados en dichos refraneros y contra-dictorios entre si.
Se podrían agregar varios ejemplos de dichos que sobre un mismo tema se contradicen al punto de concluir exactamente en lo contrario, pero es necesario reiterar que en ninguno de ellos se advierte con total nitidez la especie de contradicho, y por tal motivo son considerados como “dichos contradictorios”.

OTROS EJEMPLOS
“Contigo pan y cebolla” dicen quienes dan prima-cía al amor por sobre los intereses económicos y en diferente sentido se sostiene: “Casado casa quiere” y esto se reafirma con “Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor”.

“Escoba nueva barre mejor” afirman quienes re-saltan las virtudes de los jóvenes por sobre la expe-riencia de los mayores, pero quien prefiera a los mas ex- perimentados recurrirá a otro refrán “El diablo sabe por diablo pero mas sabe por viejo” ya que “Con los años viene el seso”.

“La mentira tiene patas cortas” dicen quienes aconsejan manejarse exclusivamente con la verdad, pero hay otra realidad que también fue perpetuada por el saber popular “Miente, que algo quedara” porque“Al que quiere saber, mentiras a el”

“En boca cerrada no entran moscas”, pese a esta advertencia “El pez por la boca mue-re” y esto se debe porque “El que tiene boca se equivoca”.

“Mejor prevenir que curar” dicen quienes afirman que es necesario anticiparse a los acontecimientos, en cambio otros no lo creen tan oportuno ya que a veces es “Mas caro el remedio que la enfermedad”.

“No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”, sin embargo “Mañana será otro día”. Porque también se dice “Mas vale tarde que nunca”.

“Como muestra basta un botón” pero algunas veces el muestreo es insuficiente y no se condice con el todo, entonces se expresa con el siguiente refrán “Una golondri-na no hace verano”.

“En el país de los ciegos el tuerto es Rey” pero cuidado! porque “Lo esencial es invisible a los ojos” y esta verdad se contrapone con otra “Ver para creer”.

“El que se acuesta con chicos amanece mojado” mientras que el justificativo para identificarnos con las actitudes de los menores dice “Todos llevamos a un niño en un rincón de nuestro corazón”.

“Soldado que huye sirve para otra guerra” manifiestan quienes han evadido alguna situación determinada porque “Mas vale que diga: Aquí corrió y no aquí murió” en cambio quienes la afrontan dicen “El Capitán es el ultimo que debe abandonar el Barco” porque es sabido que “Las ratas son las primeras en abandonar el barco”.

“El que pega primero pega dos veces” mantienen unos, y de manera distinta piensan los que sostienen “El que ríe ultimo ríe mejor” ya que se sabe que“Los últimos serán los primeros” y de no cumplirse esto pasaran a ser “El ultimo orejón del tarro”.

“El que espera desespera” advierten algunos -los impacientes y pesimistas-, en cambio otros estimulan con real optimismo al decir “La esperanza es lo ultimo que se pierde”.

“Dámela morena y graciosa y no blanca y sosa” pero “Rubias y morenas sacan a hombre de pena”.

“Comprar al pobre, vender al rico” y en contrario “Compra caro y vende barato y harás buen trato”.

“El buen vestido aumenta la hermosura y la fealdad disimula” y muy a pesar de esto es sabido que “Aunque la mona se vista de seda mona queda”.

“No hay mal que du-re cien años” para otros “No hay mal que por bien no venga”.

Y podríamos seguir agregando ejemplos de dichos que se contradicen entre si , donde unos afirman lo que los otros niegan, pero ninguno de los ejemplos dados alcanza -de manera inequívoca- el rango de dicho y contradicho, ya que si bien cada uno de ellos refleja situaciones contradictorias no sabemos si unos dependen de la preexistencia de los otros, o simplemente
se generan por distintas experiencias de vida sin depender -para su creación- de la existencia de un dicho anterior.

CONCLUSIONES DE CAPITULO
Conforme a lo diferenciado precedentemente es posible afirmar que todo contradicho es un dicho contradictorio, pero que no necesariamente un dicho contradictorio es un contradicho , de esta afirmación se desprende la siguiente conclusión: Que el
dicho contradictorio es el GENERO y el contradicho la ESPECIE.


CAPITULO IV
LOS CONTRADICHOS Y SU REQUISITO ESENCIAL

EL REQUISITO DE PREEXISTENCIA
Si ninguno de lo ejemplos del apartado anterior alcanzan la categoría de contradicho ¿Como es posible identificarlos? En un principio habíamos definido a los “contradichos” como la frase breve de uso popular y sentenciosa que refuta en forma contundente las conclusiones de un dicho popular preexistente.
Al hablar de los dichos populares se dividieron en tres los requisitos esenciales que conforman a los mismos (de forma, de uso y de contenido); estos requisitos, por naturaleza también forman parte de la esencia de los “contradichos”, pero es necesario agregar a estos últimos un cuarto requisito:

REQUISITO ESENCIAL DE PREEXISTENCIA: Es indispensable que para que se forme un contradicho exista previamente un dicho popular que afirme lo contrario. ¿Cuando hay certeza de que un dicho es contestatario de otro anterior? Y la respuesta a esta pregunta la dan los dichos mismos, ya que para refutar al dicho preexistente usan sus mismas palabras, evidenciándose de esa manera la concurrencia entre unos y otros, y haciéndolos ver a los mismos como las dos caras de la misma moneda.

EJEMPLOS
Supongamos que un padre siente orgullo por las virtudes de su hijo, entonces recurrirá al siguiente refrán: “De tal palo tal astilla”. Si en lugar de orgullo siente vergüenza porque su hijo tiene mas defectos que virtudes, dirá: “No hay peor astilla que la del mismo palo” de la similitud de uno y otro dicho se desprende que estamos en presencia de un “dicho popular” y su “contradicho”, no hay duda alguna que uno se genera a raíz del otro, su conclusiones son comparables a la imagen que genera un espejo “es igual pero al revés”, ambos transitan la misma ruta pero en direcciones contrarias. Lo que se ignora es cual de los dos fue el dicho preexistente “¿Quien nació primero el huevo o la gallina?” Cuestión difícil de resolver cuando los dichos provienen del anonimato, salvo que se evidencie por su contenido cual afirma y cual niega, ejemplificando: Cuando a una persona se le asigna una tarea o actividad, algunos sintetizan su incapacidad, su inexperiencia o su impericia diciendo: “El saco le queda grande”, posteriormente el saber popular: compenso a quienes eran desprestigiados“Al que le quede el saco que se lo ponga” -respondieron-, en este caso en particular se evidencia claramente cual es el dicho que preexiste y cual el contradicho refutado, debido a que el segundo resulta claramente contestatario del primero. Algo similar sucede con este ejemplo: “Lo bueno viene en frasco chico” a lo que posteriormente y contradiciendo lo anterior se agrego al final de la frase “El veneno también”. Estos ejemplos son solo excepciones que confirman la regla general de desconocer cual es el dicho preexistente y cual el contradicho cuando los mismos provienen del anonimato, con seguridad el estudio acabado de cada refrán nos develara este misterio pero a simple vista la tarea se hace sumamente difícil.

OTROS EJEMPLOS
Valgan otros ejemplos a fin de ilustrar claramente la estrecha relación que existe entre los dichos y sus contradichos:

“Preguntando se llega a Roma”. ¿Pero para que preguntar? Cuestionan quienes no aceptan consejos ni sugerencias si “Todos los caminos conducen a Roma”.

“La soledad no es buena consejera” en oposición el contradicho sostiene “Mas vale solo que mal acompañado”.

“Cada uno sabe donde le aprieta el zapato” se dice para explicar los sentimientos mas íntimos, pero habitualmente a quienes pueden acomodar esas dolencias y se dice “Encontró la horma de su Zapato”.

“A falta de pan buenas son las tortas” se conforman algunas personas; en cambio otros quieren todo, pero si algo falla y pierden todo dirán “Me quede sin el pan y sin la torta”.

“No hay dos sin tres” en cambio si el resultado fue exactamente al inverso al que se presuponía existe el siguiente contradicho “La tercera es la Vencida”.

“La fe mueve montañas” sostienen algunos, pero quienes no esperan milagros dicen “Si la montaña no va a Mahoma, Mohoma ira hacia la montaña”.

“Mate dos pájaros de un solo tiro”, pero es posible que algunos despreciando la conquista le respondan “No gastes pól vora en chimangos”.

“Muerto el Rey. Viva el Rey!” se sostiene habitualmente y si no es así “A Rey muerto, Rey puesto”.

“Al que madruga Dios lo ayuda” en cambio si no se lograron obtener los objetivos buscados con el “madrugón” se expresa diciendo “No por mucho madrugar se amanece mas temprano”.

“Agua que no has de beber, déjala correr” mientras otros recomiendan con una cuota de prudencia lo inverso “Nunca digas De este agua no he de beber”.

“La verdad no ofende” argumentan los comedidos, frase a los que se le suele poner freno con un agregado “La verdad no ofende pero duele”. (En este ejemplo también se identifica de manera sencilla al dicho preexistente).

“No aclares que oscurece” sostuve en algún momento en el prologo de este ensayo, pero es posible contestar “Mas claro echale agua”.

“El que calla otorga” y en contrario “El sabio calla, el tonto otorga” porque “Calla y vencerás”.

“Afortunado en el juego, desafortunado en el amor” refutado o refutador de “Afortunado en el juego, tiene con que pagar amores”.

“Al perro flaco, todos se le vuelven pulgas” opuesto a “Al perro mas flaco, hasta las pulgas le abandonan”.

“Cria cuervos y te comerán los ojos”sin embargo “Cuervo con cuervo no se quitan los ojos” entonces se concluye con otra frase refranera “Cría cuervos y tendrás mas...”

CONCLUSIONES DEL CAPITULO
Los ejemplos siguen, pero se deja a criterio del lector la búsqueda de los mismos.
Si bien es cierto que existe alguna dificultad para saber cual es el dicho preexistente y cual es el dicho contestatario cuando sus autores son desconocidos, esta duda desaparece cuando se conoce la autoría de la frase, o cuando existe alguna referencia histórica que permita precisar que dicho preexistía y cual refutaba, así: José Hernández dejo asentado en el Martín Fierro “Cada lechón en su teta es la forma de mamar”.
Pasado el tiempo Enrique Santos Discepolo sintetiza en su tango Cambalache la perdida y la alteración de los valores y del orden en el contradictorio siglo XX y dice: “El que no llora no mama...”.
Al margen de cual es el dicho preexistente y cual el dicho contradictorio hay una evidente certeza que uno contesta al otro cuando sus palabras son iguales o similares y sus conclusiones opuestas, y este juego de decir lo contrario con las mismas palabras es un arte que requiere de
una elaborada imaginación y de un correctisimo uso del lenguaje; por lo que es totalmente licito pensar que los dichos populares pueden llegar a tener un des-pliegue lógico mayor al que en realidad se les atribuye.


CAPITULO V
DICHOS Y CONTRADICHOS: ANALOGÍA CON UNA LEYENDA ROMANA

INTRODUCCIÓN A LA CUESTIÓN
Hasta aquí se ha argumentado que el contradicho toma las mismas palabras (o casi las mismas) utilizadas en el dicho popular preexistente para decir exactamente lo contrario. Es oportuno recordar que ser contestatario de manera contundente y eficiente , y refutar un argumento previo con pocas palabras no es tarea para nada sencilla -muy por el contrario-, mas complicado aun si las palabras no son elegidas libremente sino que surgen de una frase anterior. Esta situación es análoga a una Leyenda originada en la antigua Roma.

LA LEYENDA DE CICERON Y SU ALUMNO
Cuenta la leyenda que Cicerón (el mayor orador de la historia de la humanidad) un día recibió la visita de un joven, que pretendía ser su alumno y aprender del gran jurista los secretos del Derecho, pero el futuro aprendiz puso como condición que solamente le abonaría a su maestro si en realidad aprendía los secretos del Derecho. Cicerón acepto el desafío, así ambos convinieron el valor que el alumno debía pagar al docente en el supuesto de cumplirse la condición, es decir en el caso que el novato efectiva y realmente aprendiera. Una vez estipulado dicho valor la enseñanza comenzó y el maestro se sorprendió por la capacidad que demostraba su alumno, pasado el tiempo -una vez que el aprendiz había evolucionado en su aprendizaje- Cicerón le dijo al alumno que ya había aprendido y que debía abonarle por la enseñanza, a lo que el aprendiz respondió que no le pagaría porque lo aprendido era insuficiente y aun le restaba mucho por aprender. Entonces Cicerón le inicio juicio al alumno reclamando el pago, y en su demanda aplico “el patético” (razonamiento lógico por el cual su respuesta tanto en positivo como en negativo dan la razón a quien la argumenta) al decirle a los jueces: “Si gano el juicio mi alumno deberá pagarme porque así lo ha determinado la sentencia, si pierdo el juicio también deberá pagarme porque es por demás evidente que convenció al jurado porque yo le enseñe los secretos del derecho”. A partir de este razonamiento (patético) Cicerón tenia derecho al cobro tanto si ganara como si lo perdiera el juicio. Parecía prácticamente imposible que el alumno pudiera revertir esos dichos, la lógica aplicada por Cicerón hacia irreversible su derecho al cobro; sin embargo el joven aplico el “contrapatetico” al sostener ante el jurado: “Si gano el juicio no deberé pagarle a Cicerón porque así lo determina la sentencia, si pierdo el juicio tampoco deberé pagar porque es evidente que no he aprendido los secretos del derecho y por tal motivo no pude convencer al jurado”.

CONCLUSIÓN DE LA COMPARACIÓN
Guardando las diferencias de contenido, de uso y de concepción que evidentemente existen, es tremendamente llamativa la estrecha relación de forma que se observa
entre un dicho y su contradicho con respecto a un patético y contrapatetico.
Volviendo a la leyenda, se dice que la sentencia favoreció a Cicerón pero que el jurado dejo claramente establecido en la misma que al maestro le había salida un grano muy grande con su alumno (en alusión a que Cicerón significa grano), pero esto es un dato meramente anecdótico que sirve para finalizar la leyenda pero nada agrega a este ensayo.
En conclusión y como se afirmaba en un principio del libro: Las situaciones equivocas no solo generan la diferencias antagónicas de los dichos populares, ya que -sin dudas- descubrir la verdad-verdadera y absoluta es un dilema sin solución también para la metodología lógica.



CAPITULO VI
EL CAMPO GENERADOR INAGOTABLE DE
REFRANES

DESARROLLO DEL TEMA
¿Quien crea los dichos? ¿Donde se generan?
A estas cuestiones es necesario aclarar que la gran mayoría de los dichos populares son anónimos, es decir que se desconoce la identidad de su autor, en este supuesto todos utilizamos los refranes pero ninguno de nosotros sabe quien fue su creador.
Para dar la segunda respuesta nuevamente hay que recurrir al contenido de los dichos. De su lectura se desprende que el hombre de campo es el gran generador de frases refraneras, en la letra de los mismos se ve un claro reflejo del paisaje de campo, de su clima, de sus costumbres, de su gente, de su flora, de su fauna y de todas sus vivencias.

ACLARACIÓN PREVIA A LOS EJEMPLOS
Veamos solo algunos de los tantos ejemplos de los refranes que reflejan que han sido generados en el campo, pero debiendo aclarar previamente que el reflejo del campo es solo en cuanto a su generación ya analizando su significado es oportuno afirmar que su aplicación alcanza también a la ciudad y esto es así porque si bien su generación es netamente campestre ,su contenido expresa fielmente el sentir del pueblo argentino.

EJEMPLOS
“A caballo regalado no se le miran los dientes”.
Este dicho recomienda bajar el nivel de exigencia y pretensiones con relación a lo que se ha obtenido de manera gratuita.

“En casa de herrero cuchillo de palo”.
Esta refrán expresa algunas carencias que en realidad son inexplicables

“Todo bicho que camina va a parar al asador”.
Se utiliza para simbolizar que todos tenemos un destino en común y en otras oportunidades como justificativo de necesidades.

“El ojo del amo engorda el ganado”.
Este refrán sostiene que el dueño de alguna bien, es quien realmente valora y cuida de esa pertenencia.

“Al que nace barrigón es "al ñudo" que lo fajen”.
Verso del Martín Fierro que advierte sobre la imposibilidad de cambiar las características esenciales.

“Buey solo bien se lame”.
Con esta expresión se resalta la autosuficiencia de algunos individuos.

“Mas vale pájaro en mano que cien volando”.
Es utilizado para darle valor a lo que se tiene con relación a lo que se pretende tener.

“Uno siembra lo que cosecha”.
Aquí se asegura que cada uno recibe exactamente lo que se merece, sea bueno o malo lo que se reciba.

“Si la gallina cacarea es señal de que a puesto un huevo”.
Con este refrán se trata de desenmascarar la actitud de algún individuo cuando habla de un tema determinado.

“Chancho limpio nunca engorda”.
De esta manera se ilustra la importancia de la esencia de las personas o cosas y que su alteración dará resultados inesperados.

“No le des margaritas a los chanchos”.
Se advierte sobre los gastos o esfuerzos innecesarios que una persona realiza en favor de otra persona o respecto de albunos bienes y que nunca tendrán el resultado esperado por quien invierte.

“La culpa no la tiene el chancho sino quien le da de comer”.
Refrán íntimamente relacionado con el anterior y su utilización es bastante similar.

“Soy toro en rodeo propio y torazo en rodeo ajeno”.
Fragmento del Martín Fierro donde el gaucho dice que las situaciones difícil lo agrandan.

“Los pingos se ven en la cancha”.
Así se desafía a quien se autoalaba por jactarse de alguna supuesta virtud o capacidad .

“Hay que desensillar hasta que aclare”.
Frase utilizada por el General Peron para ilustrar la necesidad de tomar un tiempo de espera ante alguna situación que no es la ideal.

“Poner toda la carne en el asador ”.
El uso de este dicho va dirigido a aquellas situaciones donde alguien debe exigir al
máximo sus condiciones.

“No le pidas peras al olmo”.
Con este dicho popular se advierte a aquellos que pretenden obtener alguna respuesta o solución recurriendo a quien es evidente que no podrá darla.

“Siempre es bueno tener un palenque donde rascarse”.
Se afirma en el Martín Fierro al destacar la conveniencia de llevar una buena relación con el juez.

“No me escupas el asado”
Advertencia a la mala costumbre de salivar la carne para que nadie coma, se utiliza como forma de evitar que alguien nos venga a “pinchar el globo”.

La enumeración de los ejemplos no es taxativa, y se podría seguir agregando refranes en este sentido sin importar para el caso que sea conocida o no la identidad del autor.

CONCLUSIONES DEL CAPITULO
Cambiando el escenario se torna sumamente difícil encontrar dichos populares que reflejen exclusivamente el paisaje ciudadano.
De esta forma el ascensor, la escalera mecánica, el semáforo, la senda peatonal, los rascacielos y todo otro objeto o circunstancia que identifique claramente a la ciudad parecen estar huérfanos de refranes, proverbios o adagios.
Los dichos que existen, como: “Mas solo que Hitler en el Once” o “Mas vueltas que molinete de subte”, si bien son frases cortas y de uso popular adolecen del requisito esencial de contenido ya que el mismo no es sentencioso sino meramente comparativo o ilustrativo, por este motivo no revisten la calidad de refranes, es mas ambos parecen versiones porteñas derivadas de frases similares originadas en algún otro lugar. Pero si hay que marcar una excepción “Estar en Pampa y la vía” es un fiel reflejo de la ciudad de Buenos Aires, la frase se origina en el ambiente “burrero” y era expresada por aquellos que habían perdido todo en la arena del hipódromo de Palermo y solo contaban con unas monedas para regresar a su casa y en el cruce de Pampa y la vía era donde esperaban el medio de transporte mas económico, ya que si ganaban retornaban en taxi; es por este motivo que uno acude a este dicho para expresar sus penurias económicas.
.Ahora se plantea otra cuestión: ¿A que se debe el fenómeno de que el hombre de campo genere tantos refranes y el hombre de ciudad casi ninguno? Y para responder basta con imaginar como es la vida cotidiana del hombre de campo y la del hombre de ciudad, este ultimo vive a un ritmo acelerado y de constantes cambios que le impide detenerse a observar y detallar -de manera minuciosa- el mundo que lo rodea, a diferencia el primero lleva una vida lenta y rutinaria que le otorga tiempo y reiteración constante de hechos (recuérdese en este momento lo desarrollado en el punto titulado EL DICHO POPULAR COMO CONOCIMIENTO EMPÍRICO), medio ambiente ideal para la gestación de frases refraneras. Es fácil imaginarse a un gaucho sentado “sacándole punta” a un palo mirando a su alrededor, también es fácil imaginarse que el gaucho repita esta actividad casi diariamente; y esta rutina -u otras similares- es la que le permiten formar dichos por reiteración de los hechos y cuando estas frases son adoptados para el uso masivo pasan a tener la jerarquía de refrán.

CAPITULO VII
EL FIN DE LOS DICHOS

LOS DICHOS COMO FORMADORES DE OPINIÓN
Al detallar el requisito esencial de contenido de los dichos populares del tipo refrán se había afirmado que el mismo era sentencioso y que transmitía experiencia y que su finalidad es la enseñanza. Su sentencia no es de cumplimiento efectivo, sino que versa sobre situaciones de hecho consumadas que le otorgan a su dicente experiencia y sabiduría, y a quien escucha la enseñanza de esas virtudes pero sin obligarlo a su acatamiento, por lo que es común que la conducta errónea se reitere, a lo que en ese supuesto habrá que acompañar al primer refrán con otro complementario “El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra” de esto se desprende que al carecer de fuerza obligatoria son indudables formadores de opinión y al ser de uso popular la opinión formada es opinión publica. Es sumamente lógico plantearse ¿Cual es la real fuerza de la sentencia del dicho? , y al respecto no hay una sola respuesta ya que cada dicho en particular ha tenido diferente repercusión en la opinión publica y es imposible aglutinarlos en este sentido. Hay frases refraneras que quedan en lo anecdótico y otras que han logrado cambios profundos en los usos y costumbres
Sociales.

EL EJEMPLO DEL PADRE NUESTRO
Pasemos a la practica lo manifestado. No hace mucho tiempo la Oración al “Padre Nuestro” de la religión Cristiana decía en una de sus partes: “...perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores...” y esto genero conclusiones opuestas, por un lado los deudores sostenían que un buen Cristiano debía perdonar a quienes les debían, por el otro los acreedores negaban que ellos tuvieran obligación de condonar deudas, lógicamente se planteo el debate y el saber popular -a través de sus refranes- no fue indiferente a la cuestión, la sentencia del saber popular se hizo escuchar por intermedio de sus refranes defendiendo tanto una como otra posición, y de esta manera surgieron ”dichos y contradichos” a consecuencia de esta fragmentación de la Oración al “Padre Nuestro”.
Se había hecho costumbre que cuando el acreedor perseguía el cobro de su deuda indagando al deudor, en cuanto a tiempo y forma en que este último cumpliría con su obligación, el deudor descartaba todas las preguntas y manifestaba su falta de interés de pago por intermedio de un dicho popular
derivado directamente del fragmento en cuestión “Menos averigua Dios y perdona...”, de esta manera quien debía abonar exigía al acreedor tener una actitud verdaderamente Cristiana y adecuar su obrar a los enunciados de la Oración de Fe, concediendo el perdón de la deuda.
La situación planteada dejaba al acreedor en una posición sumamente incomoda, ya que si
resignaba el cobro se vería gravemente perjudicado y si proseguía el mismo su obrar era contrario a la oración, había que dar una salida a este dilema, y una de ellas la aporto la aparición de un “contradicho” al dicho anterior Errar es humano, perdo-nar es Divino”, por lo que se desconocía el perdón humano y se lo atribuía solamente a Dios.
¿Cual era el problema de la oración del “Padre Nuestro”? Que en su suplica se pedía el perdón al Señor, pero comparándolo con un hecho tan improbable como poco frecuente como es el perdón de deudas entre los hombres. En la actualidad la oración dice “Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden...”
El cambio fue necesario, oportuno y pacificador, y si bien no podemos decir que es mérito exclusivamente del saber popular, tampoco podemos ignorar el debate planteado y la respuesta al mismo a través de dichos populares y sus contradichos, motivo por el cual es lógico aceptar que el cambio en la Oración se impulso -entre otros aspectos- por la opinión publica generada -en mayor o menor medida- por los dichos y contradichos populares.

CONCLUSIONES DEL CAPITULO
En conclusión los dichos populares educan a través del traspaso de experiencia y son formadores de opinión publica debido a su uso masivo. Se deja sujeto al análisis de cada
lector los cambios que ha experimentado la sociedad -en cuanto a usos y costumbres- con relación al debate que plantean cada dicho y contradicho .



CAPITULO VIII
LOS DICHOS DE PERÓN

“PERÓN DIJO”
Juan Domingo Perón fue un hombre nacido en zona rural, asimismo fue un enamorado de la cultura popular; no existe ninguna duda que los refranes formaron parte de su vida y de su estudio analítico, y habiendo observado su esencia, su practicidad y su fuerza como formador de opinión publica los impregno de lógica y los implemento en su actividad política, para comprobar lo afirmado solo basta con observar sus “dichos” y las veinte verdades del Peronismo, cada una de estas frases es de estructura breve y contenido sentencioso y contundente, posteriormente el requisito de uso popular fluiría de manera natural.
Los refranes se encontraban fuertemente incorporados en el lenguaje de Perón, tanto es así que las citas refraneras eran una constante en su escritura, a fin de ilustrar lo dicho en su libro LA HORA DE LOS PUEBLOS su Prologo concluye con una frase del “Martín Fierro”: “...NO ES PARA MAL DE NINGUNO SINO PARA BIEN DE TODOS”.
Quien puede negar que alguna vez escucho las diferentes frases de introducción a sus dichos, así: “Como decía el General” o “Ya lo dijo Perón” o “Perón dijo” o cualquier composición previa similar pasaron a formar parte del lenguaje cotidiano de nuestro país, y todos las hemos escuchado en algún momento de nuestras vidas, sin importar -para el caso- estar a favor o en contra de su visión e implementaron política, es mas para escuchar sus dichos no hay requisito alguno de compromiso o participación política, ya que las frases introductivas a sus dichos también ha llegado a oídos de las personas que se autodefinen como “apolíticas”.
Si bien la actividad de Perón fue duramente atacada por sus opositores llevándolo a estar proscripto por muchos años del escenario político argentino, sus dichos no solo permanecieron en pie sino que parecían reforzarse y agigantarse con el paso del tiempo, y esto tiene una sencilla explicación: Perón había hecho de sus dichos verdaderos refranes y como estos últimos cuentan con el beneficio del “uso popular” era imposible que no se siguieran utilizando. Así -por ejemplo- a quienes criticaban su labor de gobierno les lapido sus discursos con una frase refranera “Mejor que decir es hacer, mejor que prometer es realizar”.
¿Por que motivo tantas frases de Perón se transformaban en dichos populares?
Para responder esto hay que tener en cuenta diversos aspectos, en primer lugar la particular atracción que su figura generaba en el Pueblo, era sin dudas una persona carismática; otro aspecto a tener en cuenta es su gran capacidad oratoria, también hay que recordar lo que se dijo hasta este momento en este capitulo, sumándole a lo antedicho la inteligencia del líder político, su capacidad de previsión y análisis, y su poder de síntesis todo esto daba como resultado frases de invulnerable composición. Perón sabia muy bien lo que decía, en que momento y como, y porque lo decía; también sabia que la verdad era subjetiva, por tal motivo la impregno de objetividad en uno de sus dichos al afirmar “La única verdad es la realidad” es evidente que Perón aplico sus conocimientos de lógica a cada uno de sus dichos y que los reforzó con los hechos, por lo que “su decir” y ”su hacer” eran totalmente coherentes entre si.
Pero lo mas llamativo de todo -para el presente ensayó- no es lo que Perón dijo, sino que sus dichos no fueron refutados por contradichos. lo que ha logrado que “sus verdades” perduren en el tiempo con plena vigencia y parezcan de hecho irrefutables ¿Es posible que Perón haya combinado en sus dichos a los refranes con los silogismos y el patético? Todo parece indicar que si, a la forma refranera y a la expresión gauchesca le agrego el razonamiento lógico y la contundencia del patético, agigantando “su verdad” al limite de hacerla prácticamente incontradecible, tanto es así que ni siquiera su frase mas cuestionada -aquella que sus detractores sacaron de contexto-“Alpargatas Si. Libros No” pudo ser alcanzada por un contradicho, porque a pesar de cualquier critica al dicho los hechos de Perón demostraron su intención de extender a todo el Pueblo los beneficios de la educación y su frase sintetizaba un orden de prioridades indiscutibles.

MUERTO EL PERRO SE ACABO LA RABIA
Cuando Perón falleció el antiperonismo eligió -paradójicamente- un refrán ya existente para expresar su alegría “Muerto el perro se acabo la rabia” dijeron de espaldas al dolor popular, esta desafortunada frase mereció un rápido contradicho de María Estela Martínez de Perón “Yo soy la rabia de Juan Perón” dijo la viuda del General, aunque la realidad demostró de manera inmediata que lo suyo fue una mera expresión de deseos, ya que no pudo ni supo darle continuidad a la política implementada por el ex Presidente de la República. Posteriormente el contradicho de la viuda fue tomado por la Juventud Peronista cuando decían “Somos la rabia de Perón”, frase que nunca fue tomada para su uso popular y paso rápidamente al olvido, al igual que el dicho (de la manera implementada) y el contradicho de “Isabelita”, sin dudarlo la frase elegida por el antiperonismo no fue la correcta, porque si el perro había mordido la rabia contagiada seria independiente del futuro del perro, entonces se podría haber aplicado un “dicho contradictorio” “Los muertos que tu matasteis gozan de buena salud” (porque mueren las personas pero no sus ideas).; los detractores de Perón se equivocaron al elegir el refrán, quizá “Sentate en el umbral de tu casa y veras pasar el cadáver de tu enemigo” hubiese reflejado de mejor manera sus sentimientos.
Prosiguiendo con la muerte de Perón, resulta no menos que llamativo el hecho que la misma se haya sintetizada -por sus enemigos- con un refrán existente.
Para concluir el tema de este capitulo: Este ensayo se Titula DEL DICHO AL HECHO...(hay un largo trecho) y el gran mérito de Perón parece haber logrado achicar al máximo dicha brecha, debido a esto y al hecho de haber reforzado sus dichos con metodología lógica es que a los mismos no se le han podido oponer contradichos.




CAPITULO IX
LOS REFRANES DEL REFRÁN

MOTIVO DEL APARTADO
Hemos afirmado, en algún momento de esta ensayo, que todos ( o casi todos) los temas de la vida del hombre se han plasmado en distintos refranes., de esta manera existen frases breves, sentenciosas y de uso popular de y para todos los gustos, por tal motivo en este apartado se elige al propio refrán como tema tratado por el mismo refrán, como una forma de ilustrar y sintetizar lo manifestado en cuanto a que todos los temas y todas las situaciones han sido alcanzadas por una frase refranera.

EJEMPLOS

“Refrán de palo, refrán de fuego”.

“Refranes y consejos, todos son buenos”.

“Refranes y sustos, hay para todos los gustos”.

“De refranes y cantes el pueblo tiene mil millares”
.
“Decir refranes, es de-cir verdades”.

”Déjate de tanto refrán y empieza a buscar pan”.

“El que de refranes se fía no llega bien al mediodía”.

”En cada refrán tienes una verdad”.

”Gente refranera, gen te embustera”.

”Hombre refranero, medido y certero”.

”Los refranes no engañan a nadie”.

”Los refranes y las tejas son cosas de casas viejas”.

”Para todo mal, un refrán, y para todo bien, también”.


CONCLUSIONES FINALES
A medida que se fueron desarrollando los argumentos de este ensayo se fueron dando las conclusiones que cada apartado mostraba, eso nos permite sintetizar al máximo esta conclusión final y afirmar que los refranes -actuando en conjunto- nunca se equivocan (si alguno no refleja fielmente los aconteci-mientos, seguramente habrá otros que si).
Otro aspecto a destacar es la duda generada en cuanto a si las frases refraneras son solamente derivadas por los hechos reiterados, o es posible -por aquello de los dichos y contradichos- atribuirle a algunos una metodología con un razonamiento mas profundo . Y hablando de decir lo diferente con las mismas palabras, tengo que hacer una confección: Después de leer y releer estas breves líneas:
NO SE SI ESTE ES UN LIBRO DE LÓGICA PARA APRENDER REFRANES, o SI ES UN LIBRO DE REFRANES PARA APRENDER LÓGICA , lo que si espero es que a nadie se le ocurra decir “Esto no es ni chicha ni limonada”.

Rubén Luis Castejón

2 comentarios:

Roberto dijo...

hola compañero! me pasaron para que lea tu ensayo y me gusto mucho. voy a sugerirlo a mis amigos. soy de moron no nos conocemos, igual tenemos muchas coincidencias.

Celi@ dijo...

Hola Ruben! Dejar un comentario aqui es reiterar lo que dije la vez que pude leer este trabajo, esta FANTASTICO! Siempre me gustaron los refranes...los dichos y contradichos GENIALES!
Para cuando el segundo librito??

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