
MI BREVE HISTORIA: El 5 de abril de 1982 fui convocado a cumplir mis obligaciones con la Patria. En aquella época trabajaba en una tornería de 06:00 a 14:00 hs., recuerdo que ese día mi madre me esperaba con la comida -como todos los días- pero en su cara había dolor; me entregó una carta que decía que debía presentarme al otro día en el Hospital Militar de Campo de Mayo, para ser movilizado a Malvinas. Sentí mucho orgullo.
Despedirme de mi familia y de mi novia no fue fácil, ellos veían mi convocatoria de manera diferente a lo que yo la veía.
Despedirme de mi familia y de mi novia no fue fácil, ellos veían mi convocatoria de manera diferente a lo que yo la veía.
Al Hospital fui caminando, vivo a un par de kilómetros del mismo. Cuando llegue, me pelaron, me revisaron físicamente y nos juntaron a todos los soldados convocados, unos cincuenta, para darnos una charla instructiva. Nos dijeron que en pocos días viajaríamos a las islas, que nosotros no tendríamos armas porque estábamos bajo jurisdicción del "Hospital Móvil de Campaña 601 Malvinas Argentinas" y nuestra función era armar y desarmar ese hospital de 6 quirófanos, para llevarlo a cada zona de conflicto donde fuese necesario.
Pasaban los días y no salíamos, mientras tanto cumplíamos distintas funciones; yo de camillero en el hospital Militar de Campo de Mayo. Así que -entre otros soldados convocados- debíamos trasladar a los heridos de guerra o llevar a los fallecidos a la morgue del hospital. Pocos días después nos dicen que no podíamos ir a las islas, porque estaba roto el "puente aéreo" y era imposible trasladar al hospital de campaña por vía marítima.
Entonces mis funciones fueron proseguir con las tareas de camillero de heridos de guerra. Entre traslado y traslado, y siempre que podía, me quedaba junto a un soldado de Malvinas -internado por congelamiento de miembros inferiores "pie de trinchera"-, a quien no lo visitaba nadie -era de Santiago del Estero-, estaba en sala común y mirábamos televisión juntos, casi ni hablábamos. Con el tiempo, un capitán me había dado permiso para que mis padres lo visiten, en los horarios de visitas de familiares.
En aquellos días se jugaba el mundial de España, y mientras mirábamos un partido con mi amigo santiagueño, se interrumpió la transmisión para dar un "comunicado de guerra" por cadena nacional, donde se le informaba a la población que en el hospital de Campo de Mayo había treinta soldados de Malvinas internados. Ahí me di cuenta que todo era mentira, teníamos soldados heridos hasta en los pasillos, habría unos 300 en total. No le dije nada a mi amigo, total el no sabia cuantos había y demasiados problemas tenia con sus pies, ya que posiblemente le amputarían una pierna. Digo "posiblemente" porque nunca mas lo vi, un día fui a verlo y no estaba, según pude averiguar lo habían trasladado a su provincia.
La guerra termino el 14 de junio, yo me quede un mes mas en el hospital cumpliendo mi función de camillero.
La guerra duro poco menos de dos meses y medio, yo trabaje como camillero de heridos de Malvinas por mas de tres meses.
Había un libro de actas en el hospital Militar de Campo de Mayo, donde bajo un titulo que decía: "HEROES DE MALVINAS DEL HMCM", figuraba -entre otros- mi nombre…
Pasaron treinta años y no puedo decir que soy veterano de guerra, porque las leyes me desconocen.
Seguramente habrá miles de soldados a quienes, como a mi, no les corresponde ningún reconocimiento en la gesta de Malvinas.
Existen en este momento muchos proyectos en el Congreso de la Nación, desde los que se plantea la ampliación del concepto de VETERANO y donde se proponen distintos tipos de reconocimientos económicos. En conclusión YA NO SE DISCUTE SI SOMOS O NO VETERANOS, solo se discuten los porcentajes a otorgar…
Entonces mis funciones fueron proseguir con las tareas de camillero de heridos de guerra. Entre traslado y traslado, y siempre que podía, me quedaba junto a un soldado de Malvinas -internado por congelamiento de miembros inferiores "pie de trinchera"-, a quien no lo visitaba nadie -era de Santiago del Estero-, estaba en sala común y mirábamos televisión juntos, casi ni hablábamos. Con el tiempo, un capitán me había dado permiso para que mis padres lo visiten, en los horarios de visitas de familiares.
En aquellos días se jugaba el mundial de España, y mientras mirábamos un partido con mi amigo santiagueño, se interrumpió la transmisión para dar un "comunicado de guerra" por cadena nacional, donde se le informaba a la población que en el hospital de Campo de Mayo había treinta soldados de Malvinas internados. Ahí me di cuenta que todo era mentira, teníamos soldados heridos hasta en los pasillos, habría unos 300 en total. No le dije nada a mi amigo, total el no sabia cuantos había y demasiados problemas tenia con sus pies, ya que posiblemente le amputarían una pierna. Digo "posiblemente" porque nunca mas lo vi, un día fui a verlo y no estaba, según pude averiguar lo habían trasladado a su provincia.
La guerra termino el 14 de junio, yo me quede un mes mas en el hospital cumpliendo mi función de camillero.
La guerra duro poco menos de dos meses y medio, yo trabaje como camillero de heridos de Malvinas por mas de tres meses.
Había un libro de actas en el hospital Militar de Campo de Mayo, donde bajo un titulo que decía: "HEROES DE MALVINAS DEL HMCM", figuraba -entre otros- mi nombre…
Pasaron treinta años y no puedo decir que soy veterano de guerra, porque las leyes me desconocen.
Seguramente habrá miles de soldados a quienes, como a mi, no les corresponde ningún reconocimiento en la gesta de Malvinas.
Existen en este momento muchos proyectos en el Congreso de la Nación, desde los que se plantea la ampliación del concepto de VETERANO y donde se proponen distintos tipos de reconocimientos económicos. En conclusión YA NO SE DISCUTE SI SOMOS O NO VETERANOS, solo se discuten los porcentajes a otorgar…
8 comentarios:
Gracias y perdón por ser parte de esta sociedad que muchas veces se cree con derecho a juzgar sin saber en lo más mínimo qué fue lo que pasó...qué fue lo que pasaba en el interior de cada uno de los soldados convocados y en cada familia de los mismos.
Gracias por tu historia...
Que en este viernes Santo, día de reflexión, podamos pensar si somos justos con nuestros hermanos, si impartimos la misma justicia que reclamamos para nosostros mismos.
Sos un tipo bárbaro Castejón.
Saludos desde "mi lugar en el mundo"
Mi historia es muy parecida a la tuya, lo que mas me duele es que los propios excombatientes son los que nos desconocen y nos quitan todo merito
Osvaldo- soldado clase 62
ME OLVIDE DE CONTARLES, QUE UNA VEZ TERMINADA LA GUERRA MUCHOS FAMILIARES DE SOLDADOS IBAN AL HOSPITAL PARA SABER SI ALLI ESTABAN SUS SERES QUERIDOS. ELLOS NO PODIAN ENTRAR AL HOSPITAL.
LOS MILICOS CAGONES NOS MANDABAN A NOSOTROS A RETIRAR A LA GENTE DE LA VEREDA DEL HOSPITAL. ELLOS QUERIAN SABER LOS NOMBRES DE LOS INTERNADOS. NOSOTROS NO LOS TENIAMOS. UN DIA ME ESCUPIERON MAS DE TREINTA PERSONAS PORQUE YO NO DABA EL LISTADO DE INTERNADOS ¿SABRIAN QUE YO ERA UN SIMPLE "COLIMBA"?
Seguramente no lo sabían...sólo llegaban allí con mucho dolor en busca de respuesta a lo inesplicable. Una vez más los que debían poner el pecho a tanto dolor eran los soldados que como puse en mi blog, un general borracho había decidido embarcar a los argentinos en la locura de una guerra que nunca terminamos ni de entender ni de asumir.
Yo me acuerdo de esos momentos... los que pasaban en casa, con nuestros viejos desesperados... horrible!
Y pensar que hasta nos decían que ganabamos la guerra... fueron muchas, demasiadas mentiras, y seguramente hay más por descubrir.
Un beso enorme!
yo me acuerdo que recibí tu telegrama y le dije a mamá "mira le dicen ciudadano al boludo este" y mamá casi se desmaya. Yo no sabia que era la convocatoria
Es una pena que a 30 años de la guerra no se hayan reconocido los derechos de quienes abandonaron sus hogares para defender a nuestra Patria desde los distintos puntos donde fueron asignados.
Cariños desde "Mi Lugar en el Mundo"
tampoco nos tenemos que olvidar de los que nos toco hacer la colimba despues del golpe, no fue facil, cualquier dia podiamos aparecer de guardia en el campo de concentración de Campo de Mayo Plaza de tiro, o si el cura del cuartel, el de Muñiz, nos mandaba al frente porque si dudabamos que Adan e Eva, que no era evita,los habian creado de barro y el resto de la historia, apareciamos Plaza de tiro, pero no de guardia, sino de entub
ados.No puedo firmar esto se entiende.
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